
Leopoldo Lugones fue uno de los mas grandes poetas de la Argentina, y probablemente, de América Latina. Como muchos intelectuales de su tiempo, el cruce entre los finales del siglo XIX y las dos guerras mundiales, durante su juventud adhirió a la causa socialista, y durante los años ’20 pasó a las filas del fascismo y el golpismo militar. Es famoso su discurso de 1924, titulado, precisamente, “La hora de la Espada”, en el que ensalza el cesarismo militar y anticipa, de alguna manera, la restauración oligárquica que significó el golpe de estado que el 6 de septiembre de 1930 derrocó al primer presidente electo por voto universal, Hipólito Irigoyen. Ese cuartelazo fue encabezado, y no por casualidad, por el General Uriburu, un notorio simpatizante de Benito Mussolini.
El hijo varón de Leopoldo Lugones no fue dramaturgo ni poeta. “Polo” Lugones fue un comisario conocido como notorio torturador del régimen conservador que se instauró en la Argentina durante la década del ’30. Finalmente, la nieta de don Leopoldo, “Pili” Lugones, se sumó a la organización “Montoneros”, y fue víctima de la dictadura militar, desaparecida en 1978.
Esta verdadera metáfora de la Argentina que es la historia de los Lugones parece reflejada en la tapa de los diarios de este jueves 24 de abril. Mientras uno de los mayores poetas de habla hispana, Juan Gelman, argentino hijo de inmigrantes judíos, militante de izquierda, padre de desaparecidos, recibía el premio Cervantes de las manos del mismísimo Rey de España, la Cámara de Diputados de la Nación Argentina votaba, prácticamente por unanimidad, el desafuero del electo diputado Luis Patti, justamente un comisario retirado de la policía de la Provincia de Buenos Aires investigado por la justicia ante firmes sospechas de haber participado de la represión ilegal durante el período 1976-83.
El hijo varón de Leopoldo Lugones no fue dramaturgo ni poeta. “Polo” Lugones fue un comisario conocido como notorio torturador del régimen conservador que se instauró en la Argentina durante la década del ’30. Finalmente, la nieta de don Leopoldo, “Pili” Lugones, se sumó a la organización “Montoneros”, y fue víctima de la dictadura militar, desaparecida en 1978.
Esta verdadera metáfora de la Argentina que es la historia de los Lugones parece reflejada en la tapa de los diarios de este jueves 24 de abril. Mientras uno de los mayores poetas de habla hispana, Juan Gelman, argentino hijo de inmigrantes judíos, militante de izquierda, padre de desaparecidos, recibía el premio Cervantes de las manos del mismísimo Rey de España, la Cámara de Diputados de la Nación Argentina votaba, prácticamente por unanimidad, el desafuero del electo diputado Luis Patti, justamente un comisario retirado de la policía de la Provincia de Buenos Aires investigado por la justicia ante firmes sospechas de haber participado de la represión ilegal durante el período 1976-83.
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